desde hace un par de semanas había sufrído leves molestias en las muelas. -estan picadas- pensé yo, pero nada podía hacer hasta visitar a mi dentista (algún dentista, cualquier dentista, para ser exactos).
el martes pasado fué mi primera cita con un dentista en más o menos diez años (tal vez un poco más, pero estoy casi seguro que un poco menos), bueno, no un dentista, si no una joven y bella dentista, o mejor dicho, una joven, petacona y bella dentista (aunque ahora que lo pienso, era más petacona que bella, pero para fines prácticos es lo mismo).
revelación: me gustan las mujeres en batas médicas, o bueno, realmente me gustan las mujeres uniformadas, prácticamente cualquier tipo de uniforme. las mujeres uniformadas adquieren con el mismo un aura de autoridad que me parece irresistible (menos las uniformadas escolares, que aunque me siguen pareciendo irresistibles, de autoridad no tienen ni un pepino).
hoy tuve mi segunta cita, en donde me tapó varias de mis muelas cariadas mientras que yo no podía dejar de fantasear con la doctora, ella hablándome del procedimiento que llevava a cabo y yo imaginándomela desvistiéndose para mí. terminó todo y me ví obligado a guardar la compostura, pero no pude evitar emocionarme al saber que el próximo martes tengo otra cita, dos caries más que tapar y una limpieza con fluor, espero que me de una paletíta y que se desvista, aunque lo veo poco probable.
estoy enfermo?
|